Sábado 25 de Junio de 2022

EDITORIAL

7 de diciembre de 2017

Casi 3 de cada 10 alumnos repiten primer año repite la Secundaria

Es el nivel que mayor repitencia presenta. La explicación: los chicos son tratados como adultos aunque recién dejan la primaria.

El salto de la escuela primaria a la secundaria es más que eso: es una gran zancada. Un cambio drástico que resulta un verdadero desafío para los jóvenes adolescentes que para colmo, suelen afrontarlo en soledad.

Esta adaptación no está exenta de costos que impactan en el desempeño académico y quizás haya que buscar aquí una de las causas del fracaso escolar en esta primera etapa del secundario. 

Para ilustrar el impacto alcanza y sobra un dato: 27% de los alumnos repiten primer año, es decir casi tres de cada 10. Junto a tercer año, son los dos que registran la tasa más elevada en este sentido y es una clara señal de alarma. 

“Hay un cambio muy grande del primario al secundario: el acompañamiento docente es menos personalizado, pero además los padres creen que ya son grandes, los dejan solos repentinamente, dejan de acompañarlos cuando en realidad es un caminito que hay que hacer paulatinamente”, resaltó la, directora de Educación Primaria de la Dirección General de Escuelas (DGE).

Los especialistas consultados hicieron referencia al hecho de que tanto los padres como los mismos docentes tratan a los chicos como si ya fueran adultos y deben responder con sus propias competencias, las cuales no necesariamente tienen desarrolladas aún. 

Todos sostuvieron que se trata de un punto de inflexión que puede marcar la posterior trayectoria académica. Aunque la repitencia es multicausal, la adaptación a este nuevo espacio, nuevos compañeros y nuevas formas de trabajar y estudiar son determinantes en esta nueva etapa. 

 

                "A veces la escuela secundaria supera a los chicos”
 

Minimizar el salto de 7° grado a 1° año es como suponer que en un par de meses los chicos maduraron: pasan de ser los más grandes de la primaria a los más pequeños de la secundaria. Éste es un espacio que desconocen, con otras reglas de juego, con otras demandas y para colmo menor contención.

Es que ya no está la maestra de la primaria que los ve a diario, los conoce, sabe cuando tienen un día y les revisa la carpeta. De repente pasan de tener 3 a 10 docentes, que prácticamente no los conocen, no revisarán sus carpetas ni les recordarán varias veces que tienen evaluación. 

“Pasan de ser conocidos al anonimato en aulas de muchos alumnos. Hay una despersonalización ya que de ser llamados por el nombre pasan a ser llamados por el apellido, quedan muy solitos, ya que no tienen la figura del docente de primaria”, señaló la profesora de Ciencias de la Educación, quien trabaja como coordinadora de primer año en el servicio de Orientación del colegio privado Facundo Quiroga. “Hasta el recreo se vive diferente, y es lo que te plantean: en primaria juegan y corren, y en secundaria no”, agregó. 

Por su parte, destacó que al inicio de la secundaria hay un desapego emocional muy grande, ya que en principio el alumno deja de estar con su maestra con quien estableció un vínculo.  “A veces la escuela secundaria supera a los chicos”, subrayó. 

Otro aspecto a tener en cuenta es que los docentes, que tienen muchos alumnos y están con ellos sólo 45 minutos, pasan en instantes de estar con chicos de 5° año a tratar con adolescentes de 13 años (a veces recién cumplidos). 

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