Miércoles 20 de Octubre de 2021

ESCUELA DE PADRES

15 de marzo de 2018

Mi hijo ingreso al Secundario ¿còmo ayudo?

Inculque habilidades organizativas a su hijo. No hay nadie que nazca con grandes habilidades organizativas, este tipo de habilidades se van aprendiendo y practicando con el paso del tiempo.

La mayoría de los niños no empiezan a tener distintos profesores y diferentes aulas hasta que inician la enseñanza secundaria, donde la organización se convierte en algo fundamental para rendir en los estudios. Enseñe a su hijo a utilizar un calendario o planificador personal para ayudarle a organizarse el tiempo.
Aplique las cosas del colegio al "mundo real". Hable con su hijo sobre cómo lo que aprende en clase se puede aplicar fuera de ella; por ejemplo, lo importante que es cumplir los plazos de entrega (como hacen los adultos en el trabajo) o cómo los temas que tratan en la clase de historia se relacionan con lo que ocurre en las noticias actuales.
Problemas con los deberes.


Especialmente cuando sus hijos se hagan mayores, los deberes se les empezarán a acumular y es posible que les planteen retos difíciles. Las siguientes estrategias pueden ayudarles a los dos:

Esté disponible 

No necesita estar encima de su hijo a la hora de los deberes, pero esté cerca de él por si le necesitara.

Si su hijo parece realmente agotado tras intentar resolver unos problemas de geometría durante varias horas, sugiérale que se tome un descanso, tal vez haciendo varios tiros libres de baloncesto con usted. Es posible que lo único que necesite sea desconectar un rato para tener la mente despejada pero, cuando llegue la hora de retomar los deberes, indíqueselo y pregúntele cómo puede ayudarle.


Esté en contacto con sus profesores

Mantenga el contacto con los profesores de su hijo a lo largo de todo el curso escolar para que le informen sobre sus progresos, especialmente si el niño tiene dificultades. No falte a las reuniones de padres y profesores y esté siempre abierto al diálogo. Los profesores le informarán de cómo le va a su hijo en la clase y sobre cómo puede ayudarle a rendir más en los estudios. También puede solicitar que le mantengan informado sobre exámenes, pruebas y proyectos.


No se olvide de las técnicas de estudio

Las técnicas de estudios no suelen trabajarse lo suficiente en las clases. Cuando ayude a su hijo a preparase para un exámen, por ejemplo, sugiérale estrategias como utilizar tarjetas nemotécnicas para memorizar datos, tomar apuntes, hacer resúmenes y subrayar lo más importante mientras lee.


Anime a su hijo a pedir ayuda

La mayoría de profesores pueden ofrecer una ayuda adicional antes o después de las clases y también le pueden recomendar otros recursos para ayudar a su hijo. Anime a su hijo a pedir ayuda cuando la necesite, pero recuerde que en las escuelas se recompensa a los alumnos por saberse las respuestas correctas, y a nadie le gusta reconocer que no las sabe. Elogie el esfuerzo de su hijo y cuando trabaja duro.
No espere a recibir el reporte de las notas para enterarse que su hijo tiene problemas académicos. Cuánto antes intervenga, antes podrá ayudar a su hijo a retomar el buen camino.

Cuando los niños pasan muy malos ratos con los deberes
Las quejas constantes sobre los deberes o el hecho que le cueste mucho hacerlos pueden indicar un problema.

En algunos casos, los niños solo necesitan aprender y practicar unos buenos hábitos de estudio. Asegúrese de que su hijo entrega los trabajos a tiempo y anímelo a llevar un registro diario de los deberes, que les ayudará, tanto al niño como a usted, a saber exactamente cuáles son los trabajos que tiene pendientes y cuándo debe entregarlos. Si hay un trabajo en concreto que le está creando a su hijo más problemas que de costumbre, envíe una nota a su profesor comentándole esas dificultades.

Pero, cuando un niño se queja constantemente o lo pasa francamente mal al intentar entender o hacer los deberes, es posible que haya cuestiones de mayor alcance, como los problemas de aprendizaje, el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) o las dificultades visuales o auditivas, que pueden estar interfiriendo en su progreso académico.

Si revisa los deberes de su hijo y habla con sus profesores, podrá identificar cualquier problema de aprendizaje y abordarlo lo antes posible.

Sentar las bases
La clave para ayudar realmente a un niño con los deberes consiste en saber cuándo intervenir. Asegúrese de que su hijo sabe que usted está disponible en caso de que surja algún problema, pero que es importante que trabaje de forma independiente. Fomente el esfuerzo y la determinación, no solo las buenas notas.

Sea un buen ejemplo, mostrándole su amor por el aprendizaje

Mientras su hijo haga los deberes, usted haga los suyos: leer libros, revistas y periódicos; escribir cartas, listas y correos electrónicos; utilizar sus facultades matemáticas para llevar los gastos o para hacer el balance de cheques.

Si le muestra a su hijo que el aprendizaje sigue siendo importante, e incluso divertido, una vez concluidos los estudios, le ayudará a entender que incrementar el aprendizaje es algo de lo que se puede disfrutar durante toda la vida.

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