Domingo 20 de Junio de 2021

30 de diciembre de 2019

El papel de la lectura impacta en el aprendizaje de las matemáticas

Las calificaciones que los estudiantes obtienen en sus exámenes influyen en las elecciones de carrera, pero no son el único factor.

¿Cómo es posible que los niños que son buenos en matemáticas pero no tan buenos en lectura proyecten su destreza en el aula de matemáticas, por ejemplo?

En casi todos los países son menos las mujeres que los hombres que eligen carreras en matemáticas, física e ingeniería. A pesar de que las estadísticas indican que ambos géneros tienen rendimientos similares, muchas mujeres le dan la espalda a estas áreas. ¿Por qué?

"Tales decisiones siempre se toman en un contexto social que incluye la competencia entre estudiantes y la conformidad con el rol de género".

¿Cómo es posible que los niños que son buenos en matemáticas pero no tan buenos en lectura proyecten su destreza en el aula de matemáticas, por ejemplo?

¿Son las fortalezas relativas reforzadas por las preferencias del maestro?, se pregunta.

Los padres y los maestros también pueden, a veces sin darse cuenta, tratar a los niños y niñas de manera diferente. Esto se debe al arraigado estereotipo de que la lectura es para niñas y la matemática para niños.

Un estudio arrojó que los maestros de primaria sobreestimaron el desempeño de los niños en matemáticas y ciencias, y subestimaron el de las niñas, por ejemplo, mientras que los resultados de otro sugirieron que puede que los padres les lean más a sus hijas en edad preescolar.

La cuestión de si existen diferencias innatas entre los cerebros de hombres y mujeres que predisponen a los niños y niñas a adquirir diferentes habilidades es controvertida.

Impacto temprano

En cualquier caso, la socialización diferencial de ambos grupos comienza a una temprana edad y puede influir en cómo las personas perciben sus propias habilidades y cuánto invierten en temas diferentes.

"Si tomas a niñas y niños que tienen un rendimiento similar en matemáticas, ellas serán mucho más propensas que los varones a pensar que tienen un mal desempeño", dice Breda.

Esto se debe en parte a que han internalizado el estereotipo de que las matemáticas no son para ellas, y también a que todos comparamos nuestras habilidades matemáticas con nuestras competencias en lectura, agrega.

Nada de esto significa que debamos detener los esfuerzos para contrarrestar los estereotipos que existen sobre la aptitud de las niñas para las matemáticas y las ciencias en comparación con la lectora. Lo que sí sugiere es que gran parte del impacto de estos estereotipos ocurre no en el momento en que a las niñas les toca elegir una carrera, sino muchos años antes.

Al alentar a las niñas a leer más en vez de estudiar matemáticas, los estereotipos ayudan a generar habilidades lectoras superiores que luego jugarán un rol importante en las elecciones profesionales de las niñas.

Esto también puede explicar por qué las iniciativas dirigidas a las adolescentes y a mujeres han tenido un éxito relativamente limitado a la hora de fomentar su participación en carreras relacionadas con la matemática: puede que simplemente estos incentivos lleguen demasiado tarde.

En cambio, cerrar la brecha de género en matemáticas y ciencias físicas podría realizarse de manera más efectiva reduciendo la desventaja comparativa de los niños en la lectura.

¿Hacer que los niños sean mejores lectores?

David Geary, un psicólogo cognitivo de la Universidad de Missouri, en EE.UU., afirma que esto también tendría beneficios más amplios para la sociedad, "si nos fijamos en los estudiantes que tienen poca educación, son principalmente niños, y principalmente en lectura y escritura".

Si no se aborda esto, muchos niños, especialmente provenientes de familias de bajos recursos, quedarán "subempleados o desempleados", cree el experto.

Además, el psicólogo explica que puede que haya una tendencia a ver las brechas de género en las que los hombres son minoría como algo menos preocupante que aquellas en los que las mujeres lo son.

"Todo esto es falso en el sentido de que nadie habla sobre la desigualdad en la medicina veterinaria, por ejemplo, donde el 80% son mujeres".

Eliot confía en que la brecha en lectura se puede reducir, y dice que es más pequeña entre los niños que provienen de hogares más educados, donde tal vez reciban educación domiciliaria y donde probablemente valoran más la lectura y la escritura.

Un debate en torno a los hombres

Elevar el estatus de la lectura, y de las carreras profesionales asociadas a ella, también podría beneficioso para el género femenino.

"La mayoría de estos debates se presentan a menudo desde un punto de vista que gira alrededor de los hombres", señala Breda.

"Decimos que deberíamos presionar a las niñas para que hagan carreras de ciencia. (según esa afirmación) Las niñas deberían parecerse más a los niños y las mujeres deberían parecerse más a los hombres. Pero esa no es una buena manera de abordar la cuestión, es una forma sesgada (de hacerlo)".

segurarse de que ambos grupos adquieran una base sólida tanto en matemáticas como en lectura, y que estos tengan el mismo estatus, así como también seguir esforzándose para eliminar los estereotipos de género nos garantizará que todos tengamos el mayor número de opciones posibles.

Queda por ver si eliminar estas diferencias acabará con la brecha en la elección de carreras, o si surgirán otras desigualdades.

"¿Queremos hacer un intercambio de biólogos por programadores?" pregunta Geary

"Tal vez, tal vez no. Pero es el individuo quien debe tomar esa decisión", concluye.

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