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EDUCACION

22 de mayo de 2024

Ventajas de aprender a escribir a mano y en letra cursiva

Los beneficios para el cerebro de la escritura cursiva a mano y por qué vuelve a algunas escuelas.

Escribir en cursiva puede activar vías neurales específicas que facilitan y optimizan el aprendizaje y el desarrollo del lenguaje en general.

Una de las primeras cosas que aprendimos cuando nosotros, los adultos, íbamos a la escuela era cómo escribir el abecedario en letras mayúsculas y minúsculas, para luego aprender a escribir palabras, oraciones, párrafos y ensayos a mano. Algunos de nosotros tuvimos la suerte de tener clases de caligrafía, o penmanship, donde aprendíamos cómo lograr que nuestra escritura fuera bonita y legible. Actualmente, la escritura en el teclado está de moda y los estándares educativos ya no requieren que los estudiantes de la primaria aprendan a escribir en letra cursiva. Es más, algunas escuelas rechazan dicha enseñanza ya que la consideran una “habilidad del pasado”.
Según Zaner-Bloser Inc., una de las editoriales especializadas en la escritura manuscrita, la enseñanza de escritura manuscrita en las escuelas primarias supone poco más de una hora semanal. La escritura en letra cursiva no se enseña generalmente después del tercer grado.

 

En la actualidad, existen diferentes visiones respecto a los beneficios de la enseñanza de la escritura: se discute si los niños deben aprender a escribir a mano o en el teclado del computador. Incluso, en el caso de la escritura a mano, se mantiene la discusión si se debe enseñar a escribir con letra cursiva o script.

En ocasiones podría parecer que las escuelas toman decisiones arbitrarias con respecto a los contenidos y cómo se transmiten a los alumnos. Sucede que cada enseñanza, por minúscula que parezca, tiene un sentido importantísimo e impacta el proceso de aprendizaje de nuestros niños. Este mes les compartimos un texto de un doctor en neurociencias que nos explica los beneficios de escribir a mano, particularmente en manuscrita, y las desventajas de perdernos de esta experiencia en una época en donde todo lo hacemos a través de un teclado.

 

Sin embargo, los científicos están descubriendo que el aprendizaje de la letra cursiva es una herramienta crucial para el desarrollo cognitivo, particularmente para entrenar el cerebro desde el punto de vista de la “especialización por áreas del cerebro”, es decir, del rendimiento óptimo. Mediante el aprendizaje de la escritura en cursiva, el cerebro desarrolla una especialización por áreas que integra la sensación, el control del movimiento y el razonamiento. Existen estudios que indican, a través de tomografías, que diversas áreas del cerebro se coactivan durante el aprendizaje de la escritura en cursiva y también activa áreas del cerebro que no están involucradas cuando se escribe en un teclado.


Existe un beneficio externo para la habilidad de razonamiento que se emplea en la lectura y escritura. Para escribir con una letra cursiva legible se necesita un cierto nivel de control de motricidad fina sobre los dedos. Los alumnos deben prestar atención y pensar en lo que están haciendo y cómo lo están haciendo. Se necesita práctica. 


En general, muchos de los beneficios de escribir a mano derivan simplemente de la mecánica de trazar letras. Durante un estudio realizado en la Universidad de Indiana, investigadores analizaron, mediante imágenes de resonancia magnética, a niños pre alfabetizados de 5 años antes y después de que fueran instruidos en el aprendizaje de la cursiva. En aquellos niños que habían practicado a mano la escritura, la actividad neuronal fue mucho más destacada y similar a la de los adultos que en aquellos niños que simplemente observaron las letras. El “circuito de lectura” en el cerebro, es decir, el circuito de áreas asociadas que se activan durante la lectura, se activó al trazar la escritura manuscrita, mientras que no sucedió así al escribir sobre el teclado. De la misma manera, esta investigación demostró que escribir letras en un contexto significativo, contrapuesto al de sólo dibujarlas, activa de forma más sólida diversas áreas en los dos hemisferios.

Al aprender a escribir, incluso si se trata de la escritura no cursiva, el cerebro de un niño:
-Distingue cada trazo respecto a otros.
-Aprende y memoriza el tamaño adecuado, oblicuidad de la forma global y la característica detallada de los rasgos de cada letra.
-Desarrolla habilidades de categorización.
La escritura en letra cursiva trae consigo aún más beneficios que la script, ya que los movimientos son más difíciles, las letras menos estereotipadas y la necesidad del reconocimiento visual crea una mayor variedad de formas de representar las letras. Además, la letra cursiva es más rápida y atractiva para los estudiantes ya que les da un mayor sentido de estilo personal y propiedad.
Otros estudios resaltan la relación tan especial que hay entre el cerebro y el escribir a mano cuando hablamos de procesos de pensamiento y poder producir ideas. Virginia Berninger, profesora de la Universidad de Washington, reporta en un estudio que hizo con niños de 2º, 4º, y 6º que escriben más palabras, mas rápido y expresan mejor sus ideas cuando escriben un texto a mano que con un teclado.
Hay todo un campo de investigación conocido como “háptica” que incluye las interacciones entre el tacto, el movimiento de las manos y otras funciones del cerebro. Escribir con cursiva ayuda a entrenar al cerebro para integrar la información visual y táctil, así como las habilidades motoras finas. Los beneficios al desarrollar estas capacidades son parecidos a los que se obtendrían a través de tocar un instrumento musical. No todo mundo tiene posibilidades de pagar por clases de música, pero todo mundo tiene acceso a papel y lápiz. No cualquiera puede comprar una computadora para sus hijos, pero tal vez estos niños no tienen tanta desventaja como se piensa comúnmente. 
Tomemos nota: algunas escuelas en Estados Unidos celebraron el Día Nacional de la Escritura a Mano el 23 de enero. La cursiva no está muerta aún. Necesitamos insistir en que se mantengan estos programas en las escuelas.

 

El recurso a continuación busca entregar fundamentación de las ventajas que tiene para los estudiantes aprender a escribir a mano, específicamente con letra cursiva:

La escritura se puede realizar manualmente o mediante un teclado. En la actualidad, la evidencia ha mostrado las ventajas de la escritura a mano, que contribuye a la composición de palabras; desarrolla el loop ortográfico o movimiento de trazo, facilita la percepción de letras durante la lectura (James & Arwood) y entrena la organización serial. Un estudio realizado por Virginia Berninger, descubrió que los niños que escribían a mano, escribían más palabras, más rápidamente y expresaban mejor las ideas, que cuando lo hacían frente a un teclado (Berninger, 2012).

Escribir no es sólo una actividad motora, sino también una habilidad. En su ejecución, están involucrados la memoria de trabajo, el nombramiento de letras, la planificación para formar letras, la integración de información visual y táctil, así como el loop ortográfico o movimiento de trazo que permite anticipar la comprensión de la palabra.

Se han encontrado asociaciones entre la buena escritura a mano y el logro académico: Los estudiantes con buena letra podrían obtener mejores evaluaciones por cuanto su lectura dispone positivamente la corrección de los profesores. A su vez, los niños con dificultades en la escritura, pueden ver entorpecido su rendimiento académico con una sobrefocalización en la escritura, en desmedro del contenido (Dinehart)

En la enseñanza de la escritura a mano, existen dos vías: La enseñanza de la escritura en letra script, o la enseñanza mediante la letra cursiva.

Entre las ventajas de enseñar a escribir con letra cursiva, acorde a la evidencia se encuentran:

Permite el desarrollo de una mayor especialización cerebral en las áreas que integran la sensación, el control del movimiento y el razonamiento. Esto ha demostrado ser crucial para el desarrollo cognitivo del niño (James & Atwood, 2009).
Facilita al estudiante percibir la palabra como un todo, lo que evita la escritura en carro (Luis Bravo et al, 1981)
Contribuye a la rapidez en el trazado, lo que favorece una mayor velocidad en la ejecución (Luis Bravo et al, 1981; Berninger, 2015) y la transformación de los pensamientos al lenguaje escrito.
El ligado de los trazos es más fácil que en la letra script, lo que facilita el movimiento una vez automatizado (Luis Bravo et al, 1981)
Otorga a la escritura una calidad personalizada (Luis Bravo et al, 1981; Klemm, 2014)
Por las razones 1 y 2, evita posteriores dificultades específicas en la lectoescritura, que podrían tener como consecuencia el desarrollo de algunos trastornos pedagógicos (Luis Bravo et al, 1981)
Mejora el deletreo (Berninger, 2015) y por consiguiente, induce a una lectura más fluida.
Contribuye a la ortografía y la composición, especialmente en estudiantes entre 9 y 15 años.
Evita la posibilidad de que los niños se retracten, cuando están formando letras (Educación Montessori)
Genera en los niños una percepción de logro de una identidad o autoría respecto del lenguaje. (Allende & Condemarín)

 

 

 

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