Domingo 16 de Mayo de 2021

EDUCACION

29 de noviembre de 2018

Se puede recobrar un amigo distanciado

Deja atrás el pasado y mira hacia el futuro. Foto: Getty

Por: Por:Redacciòn colegio"Facundo Quiroga"

Cómo reconstruir una amistad herida pero no perdida.

Tener verdaderos amigos es una de las cosas que más satisfacción produce, ya que su compañía es beneficiosa para nuestro bienestar general, emocional, físico y mental.

Cultivar y mantener amistades sólidas nos ayuda a transitar nuestro camino en esta tierra, acompañados de personas que nos conocen bien, con nuestras virtudes y defectos, y que nos aprecian y valoran tal cual somos a pesar de que no seamos perfectos.

Lo bonito de la amistad es que es electiva, tienes el poder de escoger tus amigos. Ya lo dijo Aristóteles hace miles de años: “la amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas”. La amistad es cosa de dos, al igual que las parejas.
Sin embargo, como en todas las relaciones humanas, se pueden suscitar situaciones que ponen en peligro la amistad. Malos entendidos, traiciones, cualquier cosa puede ocurrir que haga que te decepciones y te apartes de alguno de ellos. No significa necesariamente que sea el fin de la amistad, pero definitivamente es un obstáculo para retomar esa hermosa relación que llevabas con ellos en el pasado. Cuando un amigo nos lastima, sentimos un dolor profundo porque hemos depositado en esa persona toda nuestra confianza y por lo general, no lo esperamos. Nos cae como un balde de agua fría.

¿Vale la pena seguir con la amistad?

Aquí lo que tienes que ver es si es la primera vez que ocurre, o si ya ha ocurrido en ocasiones anteriores. Si ya se ha hecho costumbre que tu amigo te decepcione, tienes que evaluar sinceramente si vale la pena continuar con su amistad. Puede que lo quieras mucho, pero no te beneficia para nada tener a personas que son inconsistentes o inmaduras en tu vida. También tienes que conocer tus límites, si tu amigo los ha sobrepasado, entonces será muy difícil que puedas aceptarlo de nuevo en tu vida.

Sé el primero en acercarse. Si no se hablan, alguien tendrá que dar el primer paso. ¡Sé tú quien opte por darlo! Esto le mostrará que quieres que sean amigos de nuevo y que realmente quieres resolver las cosas. Piensa en cómo puedes acercarte. Dependiendo de la persona y de la gravedad de la discusión, es posible que tengas que probar algunas formas distintas para ponerte en contacto.

Ponte en contacto con la persona de la forma que puedas. Si no responde tu llamada telefónica, déjale un mensaje de voz en el que digas que realmente quieres arreglar las cosas y luego envíale un mensaje de texto similar.

Si bloquea tus mensajes de texto, envíale mensajes por correo electrónico. Si ignora tus correos electrónicos, trata de comunicarte con un mensaje privado a través de las redes sociales. Si todo lo demás falla, puedes tratar de visitarla de forma personal a su casa.
Acércate una vez y espera una respuesta antes de tratar de acercarte de otra manera. No querrás hacer que se sienta hostigado o presionado.
Si acepta reunirse contigo por mensaje de texto o correo electrónico, lo mejor será hacerlo en un lugar público y común para que ninguno se sienta intimidado o bajo presión.

Respeta la necesidad de espacio de tu amigo. Si tu amigo se niega a verte o a hablar contigo o si no es una opción visitarlo en persona, tal vez tengas que retroceder por un momento.

Tu amigo querrá espacio y deberás respetarlo. Utiliza el tiempo para reflexionar sobre la situación y prepara lo que quieres decir.
No presiones a tu amigo si está claro que quiere espacio. Solo lo molestarás y harás que se sienta frustrado contigo.

Habla sobre el problema de forma honesta y abierta. Explica cuál es el problema y sé honesto al respecto. Luego pídele que haga lo mismo. Déjalo hablar todo el tiempo que lo necesite. Escucha realmente y no lo interrumpas. De esta manera, ambos podrán contar su versión de la historia y poner todo sobre la mesa.
Expresa tus sentimientos sin usar palabras acusatorias o provocadoras. Por ejemplo, en vez de decir “Tomaste una decisión realmente tonta”, pregúntale a tu amigo “¿Por qué decidiste hacer eso? Tengo problemas para comprenderlo”.

Utiliza afirmaciones en primera persona cuando hables con tu amigo. Esto evitará que eches la culpa y crearás un tono más pacífico mientras hables. Por ejemplo, en vez de decir “Fuiste un bobo egoísta”, di algo como “Yo pensé que no te importaban mis sentimientos y realmente me sentí herido por las cosas que dijiste”.
Discúlpate con tu amigo y acepta sus disculpas. Incluso si no hiciste nada y crees que la situación es su culpa, ofrecer unas disculpas marcará la pauta. Podrías decir “Realmente lamento que las cosas hayan llegado hasta este punto. Quiero que las cosas sean mejores entre nosotros”.

Imagen titulada Fix a Broken Friendship Step 8
Si te equivocaste de alguna manera, discúlpate con sinceridad.
Si tu amigo se disculpa contigo, acepta sus disculpas gentilmente.
Deja ir tu enojo o frustración. Si realmente quieres reconstruir tu amistad, todo empezará cuando dejes ir tus sentimientos negativos sobre la situación y perdones sin dudar a tu amigo. Ínstale a hacer lo mismo.

Deja atrás el pasado y mira hacia el futuro.

 

 

 

 

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