Jueves 6 de Mayo de 2021

EDUCACION

11 de junio de 2019

Casi tres mil términos fueron jubilados por falta de uso

Diccionarios.

Por: Por:Redacciòn colegio"Facundo Quiroga"

El Instituto Cervantes expone una muestra de palabras olvidadas que recoge la artista Marta PCampos en su obra “1914-2014”

El Instituto Cervantes ha inaugurado en su sede “1914-2014. Marta PCampos”, un proyecto expositivo que recopila las casi 2.800 palabras que en 1914 tenían su propia entrada en el diccionario, pero que, un siglo después, habían desaparecido. Con esta propuesta, la artista multidisciplinar visualiza lo obsoleto, lo que sobra en nuestra lengua, e invita a descubrir y reciclar palabras muertas.


Marta PCampos (Zaragoza, 1990) plantea una reflexión sobre las palabras para así recuperar, aunque sea de manera efímera, aquellas que han sido borradas del Diccionario de la Real Academia Española (hoy, Diccionario de la Lengua Española, DLE) en un periodo de cien años.

Entre las palabras jubiladas se encuentran «cuñadez» (algo «increíble» para PCampos, cuando tanto se habla del «cuñadismo») «cocadriz» (femenino de cocodrilo que no prosperó), «camasquince» (entrometido), «durindaina» (justicia) o «bajotraer» (abatimiento, humillación). Muchas desaparecieron por falta de uso, a veces debido a cambios sociales o fin de determinados oficios; otras perdieron su grafía original aunque perviven con la nueva.

En esta web es posible descubrir el significado de todas las palabras contenidas en 1914 – 2014, donde se invita a los visitantes a comentar si están realmente muertas, así como a valorar futuros usos que puedan sugerir estos signos sin significado. Al hacer clic en cada una de las letras, aparece un listado con todas las palabras desaparecidas ordenadas alfabéticamente.

Con este foro se pretende habilitar un espacio en la red en el que se puedan encontrar fácilmente todas las palabras del castellano que pese a haber sido eliminadas del diccionario han pertenecido a nuestro vocabulario en el pasado y no merecen ser completamente olvidadas.

Abalar: Arrojar, echar fuera.

Cabullera: Conjunto de cabullas o cuerdas que a cada extremo lleva la hamaca.

Quinolear: Disponer la baraja para el juego de las quínolas.

Adéfago: Voraz, que come mucho

Urbanía: Urbanidad

Demoñejo: De demonio.

Desarrebozadamente: Sin rebozo, clara y abiertamente.

Yoglar: Juglar.

Enseñorearse: Hacerse señor y dueño de una cosa.

Adegaño: Aledaño: adyacente, limítrofe o contiguo.

Calecico: De cáliz.

Acuén: Acuende.

Varengaje: Conjunto de todas las varengas de una embarcación.

Fardialedra: Dineros menudos.

Jametería: Zalamería.

Térete: Rollizo, duro y de carne fuerte.

Esblandir: Blandir.

Quizabes: Quizá.

Palacra: Pepita de oro.

Llamargo: Llamazar.

Zumbilín: Venablo arrojadizo hecho de palma brava.

Encenagado: Revuelto o mezclado con cieno.

Aquí se puede consultar el catálogo entero de palabras que el Instituto Cervantes busca resucitar.

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