Domingo 16 de Mayo de 2021

EDUCACION

27 de abril de 2018

¿Por qué Alemania decide qué niños a los 10 años son aptos para ir a la universidad

Por: Por: Ana Torrez menarguez

El modelo educativo del país suscita polémica entre especialistas. Sus defensores presentan datos para endosar el éxito.

En el sistema educativo alemán, cuando los niños cumplen 11 años se dividen en tres grupos en función de sus notas y velocidad de aprendizaje. Los que tienen mejores resultados académicos continúan su formación en el gimnasio , lo que lleva a la escuela secundaria y los prepara para la prueba de acceso a la Universidad. Los demás están preparados para profesiones más técnicas. "Evaluamos si tienen iniciativa propia o si necesitan recibir orientaciones. "A los 10 años no son en absoluto maduros y es una decisión complicada", explica Detlev Flottmann, director de la escuela pública Astrid Lindgren, en la localidad de Marienfeld, a dos horas de Düsseldorf. Flottmann considera que lo ideal sería que todos permanecieran juntos hasta los 16 años para que los más inteligentes motivar a los retrasados. Pero los "buenos" se relajar y no llegar a los niveles de excelencia requeridos, afirma.


"No es un modelo nuevo. Se adoptó en el siglo XIX y la sociedad alemana no está proponiendo un cambio ", observa Flottmann. En el Estado de Renania del Norte-Westfalia, donde se encuentra su escuela, son los padres que deciden el curso académico del niño, independientemente de la recomendación de los docentes. Pero cada uno de los 16 Estados alemanes tiene su propia norma educativa. Como las notas, los profesores a preparar un informe que determinar si el estudiante tiene las habilidades para ir al gimnasio , la Realschule o Hauptschule. Estas dos opciones son escuelas de nivel medio que los alumnos finalizan a los 16 años y que los conduce a profesiones más técnicas, fundamentalmente a módulos de Formación Profesional (FP) y FP Dual, que consiste en conciliar durante dos años los estudios con prácticas en etapa una empresa. El modelo es flexible y permite a los alumnos hacer el examen de acceso a la universidad, pero no a los 18 años, sino a los 21: necesitan hacer un curso de dos años de preparación para la enseñanza superior, en que después pasan tres años. La velocidad de aprendizaje es variable.

El modelo suscita polémica entre los expertos por segregar a los alumnos a una edad muy temprana. Sin embargo, Alemania tenía una tasa de abandono (jóvenes de entre 18 y 24 años que están todavía no estudiar) del 10,1% en 2015, por debajo de la media europea, que se situó en el 11%. Las principales causas de la evasión escolar, según la Comisión Europea, son los problemas personales o familiares, la dificultad de aprendizaje, una situación socioeconómica frágil o las relaciones entre profesores y alumnos.

"No podemos decir que el sistema educativo alemán es eficiente por su tasa de abandono debido a que otros países como Poloniaque adoptan un modelo amplio, en el que los estudiantes permanecen juntos hasta los 16 años, tienen indicadores más bajos (5,3%), dice Enric Prats, profesor del departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Barcelona. Desde el punto de vista pedagógico, explica Prats, se desconoce cuál es la mejor edad para dividir a los niños de acuerdo con sus habilidades. "El sistema educativo alemán tiene un vínculo muy directo con el mercado laboral, funciona porque el sector empresarial cree en él y lo apoya", añade Prats. La clave del éxito del modelo es, según el profesor de la UB, su sistema de orientación académica: saber identificar en qué tipo de estudio encaja cada alumno.

Otros expertos evalúan que este sistema condiciona las expectativas que los niños tienen sobre sí mismas y que hasta puede reducir su autoestima. "Estos niños van a vivir durante toda la vida en una sociedad diversificada y la escuela tiene que prepararse para ello, la desigualdad no puede ser el precio a pagar por la eficiencia académica", argumenta la pedagoga Carmen Pellicer. En su opinión, las condiciones socioeconómicas de la familia determinan, en la mayoría de los casos, el rendimiento académico y es la escuela que tiene que luchar contra ese desequilibrio.

Para Ingo Winter, especialista en Economía Pedagógica, el sistema se adecua a la perfección a las necesidades de los niños e impide que se frustren por no ser capaces de llegar a un determinado nivel. "La ventaja del sistema es que está abierto: el estudiante siempre puede seguir estudiando, incluso si quiere llegar a la universidad. No importa que algunos lleven cinco años más ", afirma.

Anastasia Ritter en su clase en la escuela del grupo Bertelsmann.

Anastasia Ritter en su clase en la escuela del grupo Bertelsmann.
La baja tasa de desempleo juvenil entre los menores de 25 años en Alemania, del 6,2% en 2017, es otro indicador del éxito de su modelo. El Gobierno alemán reconoce que la Formación Profesional Dual es decisiva en la obtención de ese resultado. Desde que fue implementada en 1969, el 50% de la fuerza laboral del país se formó en FP Dual. "La sociedad alemana necesita estudiantes que se inclinan por esa opción, y por eso se hace la selección en la enseñanza primaria", dice Enric Prats. En total, el 68% de los alumnos de FP Dual consiguen un contrato tan pronto como terminan el programa de dos años de duración de los estudios, conciliándolos con las etapas.

Ursula Frank, directora de desarrollo de Beckhoff, una empresa alemana de automatización con 3.800 empleados, cree que la ventaja de los alumnos de FP Dual en relación a los universitarios es que aprenden desde el primer día a desempeñar su trabajo: "La universidad proporciona más métodos científicos pero sólo utilizar una pequeña fracción de ellos en la empresa. No sirve mucho para ellos.

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